ETIOPIA

El gran secreto de África.

Las iglesias de Lalibela

Adis Abeba. La capital de Africa.

Las últimas tribus primitivas

Orilla oeste del Omo. Aventuras africanas

Etiopía es un Africa diferente, un micromundo distinto a cualquier otro país africano.

Con dos zonas claramente diferenciadas, tomando como epicentro Adis Abeba.

En el norte, verde y montañoso, la Etiopía histórica,  Lalibela y su conjunto de iglesias cristianas coptas excavadas en la roca (patrimonio de la humanidad).

En el sur nos encontraremos con el último reducto de tribus que aún viven en la edad de piedra, como los Surma, Dizi o Hammer.

Un mosaico tribal en el que en los apenas unos cientos de kilómetros cuadrados del Valle del Omo, conviven una decena de tribus casi desconocidas hace dos décadas.

Accederemos además a la orilla oeste del río Omo, hasta hace poco cerrada al turismo, donde es posible observar la escasa fauna africana ausente en otras partes del país, por pistas imposibles.

Una tierra de contrastes única en el continente negro, al margen de tópicos basados en sequías, desiertos y hambrunas, nos presenta un país con una naturaleza desbordante, plagada de ríos, lagos y montañas, y una riqueza etnográfica y cultural que la convierten sin duda en una de las zonas más espectaculares e ineludibles para un viajero interesado en Africa.

Siempre Africa.

Safari Njema.

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ITINERARIO PROPUESTO

 

Dia 1.-  Vuelo Madrid-Adis Abeba.

Noche en vuelo.

 

Día 2.- Adis Abeba.

Tiempo para echar un primer vistazo a la ciudad, la capital etíope, formada por un centro más o menos “moderno” a la africana, y ampliado en una sucesión de villorrios y suburbios típicos en todas las capitales del continente. Presume de tener el mayor mercado abierto de Africa, el Mercatto.

Hotel.

 

Día 3.- Vuelo Adis-Lalibela.

En un corto vuelo interno, llegaremos a Lalibela.

Sus iglesias talladas en la roca, son un espectacular conjunto arquitectónico construido en el siglo XII, que podremos visitar acompañados por los monjes envueltos en túnicas que las custodian.

Hotel.

 

Día 4.- De madrugada, acudiremos a las ceremonias religiosas coptas que se celebran a diario en iglesias como la de San Jorge.

Son celebraciones sumidas en un halo de misterio y antigüedad.

Los monjes utilizan para acompañar sus monótonos cánticos, instrumentos como los sistros y los tambores.

Hotel.

 

Día 5.- Vuelo de regreso a Adis Abeba.

Nueva visita a la capital etíope, sede de la Unión de Estados Africanos.

Podremos aprovechar para cenar en alguno de los excelentes restaurantes italianos de la ciudad, y si hay ganas, también vivir la activa noche de Adis.

Hotel.

 

 

 

 Día 6.- Comienza la aventura.

Tras recoger nuestros vehículos (Toyota Land Cruiser 4×4), iniciamos la ruta hacia el Oeste del país, a través de impresionantes escenarios, bosques tropicales, grandes cafetales, y remotas montañas.

Para evitar la ya algo más trillada ruta del sur, tomaremos dirección a la ciudad de Jimma, todavía por carretera asfaltada.

Es el último punto para aprovisionarnos tanto de víveres y agua como de combustible, por lo cual aquí llenaremos depósitos y jerrycans para el recorrido hacia el territorio Surma.

Hotel.

 

Día 7.- Abandonamos el asfalto y comienzan las pistas de tierra, esperemos que no de barro, en ruta hacia la localidad de Mizan Teferi.

La pista discurre entre un paisaje montañoso semitropical, donde son abundantes los monos “colobo”.

Hotel.

 

Día 8 y 9.- Entramos en el auténtico Sur etíope, territorio Surma.

Tomaremos contacto con una de las últimas tribus africanas aisladas del mundo occidental, cuyas costumbres y forma de vida han variado poco desde el Neolítico.

Se trata de una tribu de origen Nilótico, con individuos altos y esbeltos, cuyas mujeres comparten con los más conocidos Mursi, el “plato labial”, una terrible tradición que parece tiene su origen en la época de la esclavitud, ya que para evitar ser raptadas por los árabes esclavistas, deformaban su rostro de esta manera para no ser atractivas para la venta.

Anclados en un remoto lugar entre las montañas surma y el conflictivo Sudán del Sur, es seguramente la tribu más primitiva de la zona, y algunos de sus poblados han tenido un contacto mínimo con occidentales desde hace pocos años, como pudimos comprobar en nuestra primera expedición a esta zona en 1999, cuando excepto algunos adultos, prácticamente todos los miembros del poblado salían espantados al ver aparecer aquel grupo de blancuchos.

En torno al río Kibish, visitaremos varios poblados y realizaremos un pequeño trekking guiados por miembros de esta tribu.

La idea es contratar sus servicios como guías, para que así sea más fácil tomar contacto con ellos y conocer mejor sus costumbres.

Se pintan todo el cuerpo (muchos de sus hombres van totalmente desnudos) con barro y ceniza, en una especie de arte tribal muy espectacular.

También tienen tradiciones como el “donga”, o lucha con largos palos y lanzas, que se celebran después de la cosecha (agosto-septiembre), si bien actualmente estas celebraciones han sido prohibidas por el gobierno etíope.

Acampada. Montaremos nuestro campamento con tiendas tipo igloo, y además llevamos en nuestros vehículos todo lo necesario para equipar un campamento y su cocina de campaña.

 

Día 10.- Para continuar con nuestra filosofía de viaje, la ruta continúa a otra zona todavía menos transitada, el mítico Parque Nacional del Omo, seguramente la reserva menos visitada de toda Etiopía.

Desde Kibish, comienza una difícil pista que entrando por zona de sabana, pasa a una zona de montaña que llega a los 3.000 m. de altitud, en una bosque lluvioso donde la pista a veces se convierte en barrizal…

Si los habituales imprevistos africanos nos lo permiten, habremos arribado a un Parque Nacional en el que casi con toda seguridad seremos los únicos visitantes.

Acampada a orillas del río Mui.

 

Dia 11.- Omo National Park.

El parque habita varias especies de mamíferos africanos, si bien actualmente la fauna ha disminuido mucho, y seguramente no avistaremos más allá de manadas de antílopes (topis, alcéfalos y kobos) y búfalos.

En una de nuestras visitas nos encontramos con elefantes y una manada de leones, pero ahora es muy difícil que los avistemos.

Por contra, una de los causas de esta disminución de fauna, es el asentamiento en el parque de la tribu Bumi, cuyos poblados de paja visitaremos.

Acampada.

 

Día 12.- Para evitar hacer el mismo camino de regreso, nuestros vehículos regresarán con los conductores hacia Adis, mientras que nosotros cruzamos el río Omo en una pequeña barca.

En la otra orilla nos esperarán otros vehículos para llevarnos hacia la población de Jinka.

Hotel.

 

Día 13.- Desde Jinka, nos trasladamos a la ciudad de Arba Minch.

En ruta podremos visitar algún poblado de las tribus más visitadas del sur, como los Hammer o Tsemay.

Paradise Lodge.

 

Día 14.- Vuelo Arba Minch a la capital etiópe, Adis Abeba.

Por la tarde, tomamos el vuelo internacional de regreso a Madrid.

 

Día 15.- Llegada a Madrid Barajas.

FIN DEL VIAJE.